Letras

Literatura fantástica en Valparaíso

Escrito por estaciondelapalabra.cl
Categoría: Letras Creado: Sábado, 11 Febrero 2017 20:22
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Hace años que no duermo pensando seriamente en nuestros escritores del género fantástico. Por eso, reuní un centenar de títulos y autores en mi antología Años Luz. Mapa Estelar de la CF en Chile (2006). Y hoy quiero compartir algunas apreciaciones del estado del arte fantástico local. Pues, esta literatura es hija de la fantasía, la imaginación y el misterio.

Por Marcelo Novoa. Fuente: www.estaciondelapalabra.cl

Y Valparaíso, puerto principal, no sólo bursátil y naviero, es pionero de la CFcriolla, pues vio publicado en 1875: ¡Una Visión del Porvenir! O el Espejo del Mundo en el año 1975 por Benjamín Tallman. En 1842, José Victorino Lastarria presenta Don Guillermo, que nos permite atisbar en mundos paralelos intercomunicados por medio dela Cueva del Chivato (¡sí, donde hoy está El Mercurio!). Esta novela ha sido leída como alegoría política (pelucones v/s pipiolos) y aún espera que algún crítico lúcido la reclame como la obra inaugural de nuestra literatura fantástica.

Revisemos otros títulos porteños de este género mayor de la literatura mundial. Sin saberlo, la novela marinera Thimor (1932) del porteñísimo Manuel Astica Fuentes, inauguró en nuestras letras el mito de la Atlántida. La taberna del perro que llora (1945) reúne historias fantasmagóricas y suprarreales de Jacobo Danke. Hugo Correa, quien publicara su inaugural novela Los Altísimos (1959) tendrá nuevas ediciones en nuestra ciudad. “Aquel tiempo, esas enajenaciones” (1969) narraciones de Sergio Escobar, resaltan por su frescura e inventiva sin límites. ¡Y aún se le encuentra en librerías de textos usados! Una autora interesante, por donde se le mire, es Myriam Phillips, con sus relatos leves, crepusculares: Designios (1974) y Pedro, Maestro y Aprendiz (1978). También, debemos recordar a Enzo Reyes y sus relatos fantasmagóricos y románticos: Los Intrusos (1988).

  

Permítanme detenerme en un autor oculto, que ha perdurado hasta hoy. Me refiero a Sergio Meier, que publicó El color de la amatista en 1986. Radicado desde siempre en Quillota, representa a cabalidad, el actual perfil de los escritores CF chilenos. Ninguneados, jamás invitados al banquete de las letras, inclusive, muchas veces, han debido soportar la burla encubierta o el desprecio abierto de sus pares. Pero contra todo pronóstico, sigue escribiendo y puliendo su estilo, aportando a la consolidación del género con su novela steampunk: La Segunda Enciclopedia de Tlön (2007) que ha resultado ser un best-seller de ventas. Además de ser el primer autor de CF entrevistado por Cristian Warnken (Visiten nuestro sitio: WWW.PUERTO-DE-ESCAPE.CL)

Como ven, la CF local no sólo goza de prestigio histórico, como acabo de señalar, sino que puede anunciar, incluso, nuevas plumas. Nos referimos a Jorge Baradit, quien con su explosiva novela Ygdrasil (2005) acuñó el término: cyberchamanismo. Publicando este año: Synco ucronía sobre el gobierno cibersocialista de Allende. Y Álvaro Bisama, crítico de peso y cínico cronista sensible, quien publicó Caja Negra (2006) y Música Marciana (2008) con una mezcla de realismo seco y fantasía húmeda que hará resbalar a más de alguno. También, han publicado sus relatos de terror e imaginación desbocados: Néstor Flores y su Barcelona (2006) que mezcla personajes gore y ambientes de alucinación. Y Sergio Amira, con sus extraterrestres queribles y temibles a la vez, en su novela: “Identidad Suspendida” (2007).

Todos ellos, novísimas antenas para avizorar esta literatura siempre en expansión. Finalmente, nadie se asombre, si me vuelvo a citar, pues mi antología Años Luz, hoy lo puedo decir con orgullo, logró que la literatura fantástica chilena entrara por puerta ancha al encuentro de ustedes, los lectores por venir. Y esa puerta seguirá abierta por mucho tiempo más…

 

Por Marcelo Novoa. Fuente: www.estaciondelapalabra.cl